Las almohadillas de las patas son una de las partes más sorprendentes del cuerpo de un perro. Aunque parecen pequeñas y delicadas, están preparadas para soportar gran parte de las actividades que realiza diariamente. Cada paso, carrera, salto y recorrido implica presión sobre esta zona, por lo que su estructura cumple una función esencial para proteger las extremidades y facilitar el desplazamiento sobre diferentes superficies.
Estas almohadillas están formadas por una piel más gruesa que la de otras zonas del cuerpo y contienen tejido especializado que ayuda a amortiguar parte de los impactos. Además, las diferentes almohadillas distribuyen el peso del cuerpo mientras el perro camina o corre y contribuyen a mantener la estabilidad. Aun así, que sean resistentes no significa que sean indestructibles. El pavimento demasiado caliente, superficies ásperas, objetos cortantes o productos irritantes pueden afectar su estado. Por eso, después de paseos largos o actividades al aire libre, es recomendable revisar las patas y observar si existen heridas, grietas, enrojecimiento o sensibilidad.
El cuidado diario también forma parte del bienestar integral, por eso con una alimentación completa y balanceada como Nutrecan acompañará las necesidades nutricionales del perro y contribuirá a mantenerlo en buenas condiciones para disfrutar sus actividades cotidianas. Porque cuidar a un perro no consiste únicamente en verlo correr y jugar: también significa prestar atención a esas pequeñas partes de su cuerpo que trabajan incansablemente para acompañarlo en cada aventura.
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