El hígado hidrolizado de pollo es un ingrediente ampliamente utilizado en la nutrición de mascotas por su alto valor nutricional y su buena digestibilidad. Durante el proceso de hidrólisis enzimática, las proteínas del hígado de pollo se descomponen en partículas más pequeñas llamadas péptidos, lo que facilita que el organismo de los perros pueda digerirlas y absorberlas con mayor facilidad.
Gracias a este proceso, el hígado hidrolizado de pollo contribuye a mejorar la digestión y la absorción de nutrientes. Además, al modificarse la estructura de la proteína, se reduce el riesgo de reacciones alérgicas alimentarias, lo que lo convierte en una alternativa adecuada para perros con sensibilidad digestiva o con antecedentes de intolerancias a ciertos ingredientes.
En alimentos completos y balanceados como Q-ida Can, el uso de ingredientes de calidad contribuye a una mejor nutrición diaria. La inclusión de proteínas digestibles ayuda a favorecer el bienestar digestivo, la adecuada absorción de nutrientes y el mantenimiento de la energía y vitalidad de los perros.